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La característica de la criatura: 10 datos divertidos sobre los cecilianos (o este anfibio es uno en un ceciliano)

julio 2, 2021


Hay casi 200 especies de cecilias, pero la mayoría de la gente nunca encontrará una. Eso es porque tienden a vivir bajo tierra, excavando en el suelo suelto y la basura del suelo con sus cuerpos largos y aerodinámicos.

Los cecilianos (pronunciado ‘seh-SILL-yuns’) son anfibios sin extremidades que en la superficie se parecen a un gusano o una serpiente. Las especies más pequeñas miden menos de tres pulgadas, pero la más grande (Caecilia thompsoni de Colombia) crece hasta casi cinco pies de largo.

Siga leyendo para descubrir más sobre estos anfibios inusuales.

1) Algunos tienen ojos que sobresalen, otros carecen de ellos por completo. La palabra ceciliano proviene del latín «caecus», que significa ciego. Algunas especies de cecilias no tienen ojos, mientras que otras tienen ojos pequeños escondidos debajo de la piel.

2) Los cecilianos son los únicos anfibios con tentáculos. Tienen tentáculos sensoriales cortos ubicados entre sus ojos y fosas nasales que les ayudan a sondear su entorno y encontrar presas.

Gymnopis multiplicata. Foto de Ian VanLare, distribuida bajo licencia CC BY-NC-ND 2.0.3) Vienen en un arco iris de colores. La piel de las cecilias está rodeada de pliegues de piel llamados anillos, lo que les da una apariencia segmentada. Dependiendo de la especie, pueden ser grises, marrones, negros, morados, verdes, azules, naranjas o amarillos. Estos colores brillantes pueden ser una advertencia para los depredadores; algunas especies tienen glándulas venenosas.

4) Las cabezas cecilianas se construyen para excavar. Un cráneo duro y grueso con un hocico puntiagudo les ayuda a moverse con eficacia a través de la tierra o el barro.

5) Se mueven como gusanos. Los cecilianos se mueven por locomoción hidrostática, con su esqueleto y músculos profundos actuando como un pistón dentro de la piel y los músculos externos. Con sus extremos traseros anclados, aprovechan la fuerza de la compresión muscular para impulsar la cabeza hacia adelante como un ariete hidráulico.

6) Son sorprendentemente dentudos. Las bocas cecilianas están llenas de docenas de dientes en forma de aguja. Tienden a comer invertebrados que viven en el suelo, como gusanos y termitas, pero algunas especies también pueden agarrar pequeñas serpientes, ranas y lagartos. No importa cuál sea la comida, se traga entera.

7) Tienen mandíbulas súper musculosas. La mayoría de las cecilias tienen dos conjuntos de músculos para cerrar la mandíbula, a diferencia del par único que poseen la mayoría de los animales. Estos son útiles para excavar, donde ayudan a mantener rígidos el cráneo y la mandíbula.

8) Los cecilianos son los únicos anfibios que utilizan exclusivamente la inseminación interna. Los machos tienen un apéndice parecido a un pene llamado falodio, que insertan en la cloaca de la hembra para sesiones de apareamiento que pueden durar varias horas.

9) Pueden parir crías vivas. Aproximadamente el 25% de las especies de cecilias ponen huevos, pero el otro 75% da a luz a crías ya desarrolladas. Antes del nacimiento, los bebés cecilianos usan sus dientes raspadores especiales para alimentarse del revestimiento del oviducto de su madre.

10) Las madres cecilianas tienen una forma especial de mantener a sus crías. Algunas cecilias bebés tienen dientes muy extraños: cortos y romos diseñados para raspar y largos y curvos, como ganchos. Resulta que estos dientes tienen un propósito único en los primeros años de vida. Durante varias semanas después del nacimiento, las cecilias jóvenes permanecen con su madre. Durante este tiempo, le crece una capa exterior gruesa de piel rica en grasas y otros nutrientes. Sus bebés usan sus dientes modificados para pelar su piel y comérsela. Este comportamiento inusual de cuidado de los padres se conoce como dermatotrofia y parece ser exclusivo de las cecilias. ¡Mira este video de jóvenes cecilias alimentándose!

Referencias:

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Schwartz, ENF, Schwartz, CA y Sebben, A. (1998). Aparición de actividad hemolítica en la secreción cutánea de la cecilia. Siphonops paulensis. Toxinas naturales6 (5): 179–182. doi:10.1002 / (SICI) 1522-7189 (199809/10) 6: 5 <179 :: AID-NT20> 3.0.CO; 2-M

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